DIBO es un cuaderno declarativo del paciente sobre su propio cuerpo. No es un dispositivo médico, no realiza diagnósticos, no sustituye consulta con profesional sanitario, y no constituye consejo médico, nutricional, dietético ni terapéutico.
Toda la información registrada en DIBO la declara el paciente sobre sí mismo. DIBO no verifica clínicamente esos datos. La interpretación clínica corresponde siempre a un profesional sanitario.
Si tienes una patología digestiva diagnosticada, DIBO te ayuda a registrar y organizar tu experiencia para conversarla con tu profesional. No reemplaza su seguimiento.
Si tienes síntomas digestivos sin diagnóstico, DIBO te ayuda a documentar lo que vives, pero no debe retrasar una consulta médica.
Si tienes o has tenido un trastorno de la conducta alimentaria (TCA), DIBO puede no ser una herramienta apropiada para ti. Consulta con tu profesional de salud antes de usarlo.
Los criterios que aparecen bajo cada nivel (leve, moderado, fuerte) son orientativos. Sirven como referencia para que registres tus síntomas de forma coherente día tras día, no como diagnóstico clínico.
Lo que para una persona es habitual, para otra puede ser anormal. Una persona acostumbrada a tomar alcohol puede tener muchos eructos sin que eso indique problema digestivo; otra persona con la misma frecuencia puede estar manifestando un trastorno serio. Los números importan, pero el contexto también.
Tu profesional sanitario es quien interpreta estos registros junto con tu historial, tu alimentación, tus análisis y tu propia explicación. DIBO te ayuda a registrar con consistencia. La lectura clínica le corresponde a tu médico o dietista.
Si tus criterios personales difieren de los que aquí aparecen, regístrate según tu propia escala. Lo importante es que seas consistente contigo mismo: registrar "moderado" siempre que sientas lo mismo, sea cual sea el número exacto.
El modo experto registra la intensidad con mayor precisión: una escala 0-10 con cuatro zonas semánticas. Resulta útil para episodios concretos donde el contexto temporal y la intensidad exacta pueden ayudar a detectar patrones más finos.
Para el registro diario, el modo simple suele ser suficiente. El modo experto cobra valor cuando quieres documentar un episodio específico, comparar intensidades entre días, o aportar datos más detallados a tu profesional sanitario.
La zona en la que se encuentra el cursor indica la afectación funcional aproximada: desde "Lo noto pero puedo seguir" hasta "Tengo que parar todo". Tu cuerpo te marca dónde estás.
Un día atípico es uno que se sale de tu rutina habitual: viajas, estás enfermo, atraviesas un evento estresante puntual, o comes en condiciones distintas a las habituales. Tú decides qué cuenta como atípico — la app no juzga. Los días marcados como atípicos no entran en las estadísticas de tu informe profesional, pero siguen visibles para tu médico con su marca. Así el análisis distingue tu vida normal de las excepciones.
La calidad del sueño influye en muchos síntomas digestivos. Registrar cómo dormiste cada noche ayuda a tu médico a ver si hay relación entre tu descanso y cómo te sientes al día siguiente.
El estrés afecta directamente al sistema digestivo. Registrarlo en distintos momentos del día permite ver patrones que muchas veces explican síntomas que parecen aleatorios.
Aquí guardas tus analíticas y otros documentos clínicos, a salvo en tu propio Drive y junto al resto de tus datos. DIBO no los interpreta ni valora tus resultados —eso es cosa de tu médico—; solo los mantiene ordenados y a mano para que puedas revisarlos con él cuando lo necesites.